Nos conocimos durante la residencia de Psicología Clínica en el sistema de salud público de Buenos Aires. El trabajo en el hospital nos mostró algo que ya intuíamos: el acompañamiento psicológico marca la diferencia en cualquier proceso médico.
Además de colegas, somos amigas. Y cada una pasó, a su manera, por el proceso de congelar óvulos. A partir de eso, nuestras amigas, pacientes y conocidas nos empezaron a preguntar. Nos dimos cuenta de que el tema era urgente e importantísimo para muchas mujeres, pero no había espacios profesionales y cálidos donde hablarlo de verdad.
Eso fue lo que nos impulsó a formarnos, investigar y crear Frizzadas: un espacio de comunidad donde hacerse las preguntas difíciles y sentir que no estás sola.
Nuestro objetivo es que puedas escucharte a vos misma y decidir lo que es genuinamente tuyo.
No formamos parte de ningún centro de fertilidad ni compartimos información con terceros.
Hablamos de lo que a veces no se dice: el miedo a los resultados, la angustia y lo que puede generar dolor.